Un asunto vital - 20 - La transición a lo invisible

Publicado Nov 06, 2012 por Adrian Ebens En Un asunto vital Aciertos: 837

20. La transición a lo invisible

a. Las relaciones son invisibles

El reino de Dios se basa en las relaciones. Por ese mismo hecho, coloca su énfasis sobre cosas que no se ven. Aunque podemos ver evidencias de una relación, la relación misma no puede observarse con el ojo. Si miramos de cerca la relación marido/ mujer, no podemos decir exactamente cuán fuerte o estable es esa relación; podemos adivinar por lo que dicen y cómo se relacionan entre ellos, pero no podemos ver la relación misma.

Es por esto que el reino de Dios se enfoca en lo invisible, en aquello que ocurre en la mente. Notemos algunos pasajes bíblicos que describen este aspecto de Dios:

Romanos 1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

 

1 Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

Por esta razón, los que buscan una relación con Dios se enfocarán en las cosas invisibles de la vida: una relación con Dios, la familia y los amigos.

Volviendo a nuestra comparación entre Abraham y Nimrod, vemos que este asunto surge en el área de la adoración. Abraham se enfocaba en lo invisible. Su valor se hallaba en su relación con Dios, y no necesitaba constantes recordatorios externos de esa relación. Por otro lado, la inseguridad de Nimrod requería constantes evidencias externas de su valor, y como no tenía ninguna relación real con Dios, su adoración se enfocaba en el ritual, la ceremonia, y en aquello que puede verse.

Abraham

Nimrod

52 Nimrod 

1. Estructura familiar (Génesis 18:19)

1. Tirano/dictador individual (Génesis 10:10)

2. Moradores rurales nómadas (Hebreos 11:8-10)

2. Constructores y defensores de ciudades (Génesis 11:4)

3. La identidad a través de la bendición paternal (Génesis 12:2)

3. La identidad a través del renombre (Génesis 11:4)

4. Observar el sábado y los mandamientos (Génesis 26:5)

4. Seguir deseos personales (Romanos 1:21-32)

5. La creencia en la muerte y la resurrección

(Hebreos 11:17-19)

5. Creencia en la inmortalidad del alma (Génesis 3:4)

6. El Salvador como el humilde restaurador de la vida – revelado en el cordero inmolado (Juan 11:25)

6. El salvador como el libertador orgulloso y el dominador que recibe su poder del sol y del culto a la naturaleza

7. Enfoque de adoración en lo invisible

7. Enfoque de adoración en lo visible

Por lo tanto, el asunto de lo visible versus lo invisible es un indicador importante de cuál reino tiene mayor influencia sobre nuestro pensamiento. Y vemos esto reflejado en las Escrituras:

2 Corintios 4:8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados.

 

Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Este asunto es tan importante que Dios incluso lo transformó en uno de sus mandamientos:

Éxodo 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

La representación de Dios a través de cosas materiales y terrenales es la manera más rápida de cambiar el enfoque de lo invisible a lo visible. La Biblia lo llama idolatría, y Dios lo odia porque desconecta a sus hijos de una verdadera relación con él.

b. La mentira de la serpiente cambia el enfoque hacia lo visible

Debido a la mentira de la serpiente, la idolatría es un problema constante para la raza humana. Esto es porque la creencia en la vida inherente, combinada con la necesidad de valor, requiere que este poder se demuestre y se vea. Si no podemos ver a nuestro propio poder demostrarse, empezamos a sentir que no valemos. Y en el área de adoración, el enfoque de la adoración está en el poder – la demostración y la adoración del poder. Una breve mirada a la idolatría a lo largo de las edades revela que los objetos que se adoraban recibían adoración debido a algunos aspectos de su poder que el adorador quería obtener o poseer. Al adorar al “dios”, se esperaba que el adorador recibiría el favor de ese dios, y algo de su poder. Esto está en completa armonía con la mentalidad de oportunidad y amenaza del poder inherente. Cuando una persona ve que un objeto posee poder, ve la oportunidad para, mediante el acceso correcto, obtener algo de ese poder.

Cuando se trata de la adoración del Dios verdadero, tristemente muchas personas se confunden y buscan combinar el amor a Dios con la búsqueda para obtener su poder. Es verdad que necesitamos su poder, pero no para que nos sintamos poderosos y valiosos, sino para que podamos honrarle, reflejar su carácter y disfrutar de su relación. Muchas personas hacen buenas obras, oraciones largas y muchos sacrificios para ganarse el favor de Dios y obtener su poder. Tal religión es vacía y desprovista del verdadero amor.

1 Corintios 13:1-3 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

c. El viaje hacia lo invisible

Por estas razones, el sistema de servicios del santuario fue diseñado para guiar a sus adoradores nuevamente a lo invisible, lo relacional. Recordarás, de nuestra introducción al santuario, que este cambio de lo visible a lo invisible se representa claramente.

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La pregunta que debe hacerse es la siguiente: si el reino de Dios está en lo invisible, entonces ¿por qué les dio a los israelitas un sistema que era tan notoriamente visible? La respuesta a esa pregunta está en el hecho de que Dios nos encuentra donde estamos, y para enseñar a Israel los verdaderos principios de su reino, debía darles un modelo dentro de lo visible de cómo funcionaba esto. Debemos recordar, sin embargo, que el aspecto más sagrado de la adoración jamás era visto por los adoradores. Los bellos muebles de oro, el arca, y los mandamientos nunca se veían, excepto por fe. También había una pared que rodeaba al santuario, e impedía que la gente viera desde afuera. Las únicas cosas visibles reales que veían los adoradores eran el altar del sacrificio, el cordero inmolado y la fuente de agua para el lavamiento. El resto estaba oculto, excepto para los sacerdotes que actuaban a favor del pueblo.

Es vitalmente importante recordar que el propósito del viaje del santuario es escribir la ley de Dios en nuestros corazones, un lugar que no puede ser visto. Para hacer esto efectivamente, el proceso del viaje debe suceder a través de la mente del adorador.

Al tomar esto en cuenta, podemos entender por qué Jesús buscaría cambiar el enfoque de los israelitas desde los objetos del templo en la tierra, y colocarlo en las realidades celestiales invisibles. Lo interesante del santuario en la tierra es que era sólo una copia del santuario celestial invisible original.

Hebreos 8:1-5 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, 2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. 3 Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer. 4 Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; 5 los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.

Siempre fue la intención de Dios cambiar el enfoque de lo visible a lo invisible, para que fuese efectiva la obra de escribir su ley en los corazones de su pueblo. Este fue uno de los elementos clave del ministerio de Jesús: cambiar el pensamiento de las personas hacia lo celestial.

Lucas 17:20-21 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, 21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

Jesús dijo claramente a los fariseos que el reino de Dios no es visible al ojo, sino que está dentro de una persona. No habría ningún despliegue para convencer a los líderes judíos de este reino; debía entrarse en él por fe. Este cambio de pensamiento quedó bien documentado en la conversación entre Jesús y la mujer en el pozo.

Juan 4:19-24 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Cuando la mujer percibió que Jesús comprendía los asuntos espirituales, inmediatamente le preguntó acerca del sitio correcto para la adoración. Su mente se enfocaba en lo físico y geográfico. Pero Jesús le dijo que la verdadera adoración no consiste en un enfoque sobre la ubicación y las construcciones terrenales. No son los edificios los que hacen santo y sagrado a un lugar, sino el Espíritu de Dios. A esta mujer él señaló hacia la adoración verdadera: adoración en espíritu (lo invisible) y verdad.

d. Satanás busca cerrar la puerta a lo invisible

El mismo hecho de que Dios había dado un santuario visible como libro de lecciones implicó que Satanás lo utilizaría para hacer que Israel se enfocara en este sistema visible de adoración. Si Satanás podía mantenerlos enfocados en el sistema del templo terrenal, entonces podría bloquear sus mentes y evitar que éstas se mudaran hacia las realidades celestiales, y hacia el verdadero santuario invisible en el cielo.

Si estudiamos cuidadosamente el diálogo entre Jesús y los líderes judíos, este asunto aparece una y otra vez:

Juan 3:3-12 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?

Jesús le dijo a Nicodemo que debía nacer de nuevo, lo cual, comprendido en su forma más literal, significa nacer del cielo o de lo invisible. Jesús entonces pasó a explicar la obra invisible del Espíritu de Dios, que el ojo no puede ver. A Nicodemo le costaba comprender este enfoque invisible.

Satanás tenía que evitar que los israelitas siguieran a Jesús, en sus mentes, desde la tierra hasta el cielo. Si el enfoque de los israelitas se cambiaba a las realidades invisibles, perderían interés en el sistema del culto terrenal visible, que era el medio de control que los líderes judíos tenían sobre el pueblo. En función de esto, cada vez que Jesús hablaba de este cambio, se lo percibía como un ataque contra los líderes judíos y su base de poder.

Juan 2:18-21 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? 19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

Los judíos querían una señal externa o visible de la autoridad de Jesús, pero en respuesta, él habló de lo invisible en lugar de lo visible. El sistema entero del santuario era un reflejo de Jesús, el agente sumiso divino. El objetivo entero de este sistema era hacer que las personas fuesen como Jesús. Jesús era el centro y enfoque de todo, y lo que era tan vital de Cristo era su carácter, que no era visible al ojo.

Lamentablemente, los judíos se rehusaron cambiar su pensamiento, con Jesús, a lo invisible, y se aferraron a su templo terrenal. Es interesante notar que, en base a la declaración del versículo anterior, los judíos finalmente condenaron a muerte a Jesús.

Mateo 26:61-65 que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo. 62 Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? 63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. 64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. 65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.

Este enfoque obsesivo en el templo terrenal, sutilmente planificado por Satanás mediante su mentira del poder inherente con su orientación hacia lo visible, causó una gran tragedia para Israel. Los israelitas no captaron el significado de los servicios que recibieron, y rechazaron a la misma Persona que estaba en el centro de su sistema de adoración. En un esfuerzo desesperado y ferviente, Jesús buscó despertar sus mentes ante esa obsesión necia con lo visible.

Mateo 23:16-25 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. 17 ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 18 También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. 19 ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 20 Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; 21 y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; 22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él. 23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.

Tristemente, no escucharon, y el mismo sistema que se había diseñado para llevar el corazón a una vida próspera quedó en el estado al que lo transforma el reino de Satanás – desolado.

Mateo 23:37-38 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! 38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta.

e. Los seguidores de Cristo hacen el cambio de símbolos terrenales a realidades celestiales

Este cambio de pensamiento era difícil de aceptar, incluso para los discípulos de Cristo. No podían entender por qué él necesitaba volver al cielo y hacerse invisible para ellos.

Juan 13:36-37 Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. 37 Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.

Juan 14:1-5 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

Si Jesús no volvía al cielo, nuestras naturalezas humanas se enfocarían en su persona física en lugar de su carácter. Jesús tenía que volver al cielo, para que nuestras mentes aprendiesen a pensar en lo invisible. La noticia maravillosa era que Jesús todavía estaría presente mediante su Espíritu. Todavía podría consolar a su pueblo, sin ser visible a ellos. A través del Espíritu Santo, Jesús completaría la obra de escribir su ley – su carácter – en sus corazones.

Juan 14:16-18 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

 

Juan 16:4-7 Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros. 5 Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

Así como el templo debía hacerse invisible, lo mismo sucedía con Jesús. Esto era todo parte del proceso de cambiar de un sistema basado en el poder visible, a un sistema relacional invisible. Qué maravilloso saber que Jesús todavía está con nosotros mediante su Espíritu. Aquel que conoce nuestras penurias y tristezas y comprende los desafíos de la vida humana, todavía está presente con nosotros y nos consuela. Como dijo Jesús, era vital que Jesús se fuese como una identidad visible, y volviese mediante el Espíritu y una identidad invisible, para que la verdadera obra de cambiar nuestros corazones pudiese lograrse donde era necesario – en el área invisible y relacional.

Mucho del resto del Nuevo Testamento trata de este cambio de pensamiento a lo invisible, y los intentos de Satanás de bloquear este cambio.

Hechos 6:7-15 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. 8Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. 9 Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. 10 Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. 11 Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. 12 Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio. 13 Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley; 14 pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés. 15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

 

Hechos 7:48-60 si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: 49 El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? 50 ¿No hizo mi mano todas estas cosas? 51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. 52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; 53 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. 54 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. 55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57 Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.

Los judíos afirmaron que Esteban estaba cambiando las mentes de las personas, alejándolas del templo terrenal y así estaba cambiando las costumbres de Moisés, su líder más reverenciado. Esteban intentó decirles, durante su juicio, que Dios no mora en templos creados por las manos, sino que su reino está en lo invisible. Una vez más, en un intento desesperado por alcanzar a los judíos y despertarlos para que viesen su enfoque esclavizado a lo visible, Esteban les habló directamente, diciendo que ellos y sus antepasados habían consistentemente resistido a lo invisible – a la visión espiritual. Como señal del cambio que había sucedido y de que Jesús realmente estaba en el cielo, Esteban tuvo una visión del cielo, donde vio a Jesús a la diestra del Padre. Esta fue la última oportunidad para que los judíos aceptasen que era necesario cambiar hacia lo invisible. Pero en lugar de aceptar esto, callaron la voz del hombre que les suplicaba. Este hecho selló su suerte como nación. Como predijo Jesús, su casa les fue dejada desierta. Desprovistos de la protección de Dios, el templo judío fue destruido 40 años más tarde.

Lamentablemente, el deseo de enfocarse en el templo visible permanece con nosotros hoy. Millones de personas creen que el templo terrenal será reconstruido, pero tal creencia niega todo lo que Jesús enseñó acerca de nacer del cielo. Los verdaderos adoradores de Dios adorarán en espíritu – en lo invisible – y serán consolados por el Espíritu invisible de Cristo hasta que él vuelva en las nubes de gloria y lo veamos nuevamente, cuando nuestros corazones sean purificados de la mentira de la serpiente, y cuando la obsesión con lo visible ya no sea más un problema.

 

Nimrod

Iglesia Cristiana bajo Roma

 52  chp20

1. Tirano/dictador individual (Génesis 10:10)

1. Tirano/ dictador individual (Apocalipsis 13:16,17)

2. Constructores y defensores de ciudades (Génesis 11:4)

2. Constructores de ciudades y comerciantes (Apocalipsis 18)

3. La identidad a través del renombre (Génesis 11:4)

3. Identidad mediante la posición (2 Tesalonicenses 2:4)

4. Seguir deseos personales (Romanos 1:21-32)

4. Los mandamientos y el sábado se cambian para acomodar los deseos personales (Daniel 7:25)

5. Creencia en la inmortalidad del alma (Génesis 3:4)

5. Creencia en la inmortalidad del alma (catequismo)

6. El salvador como el libertador orgulloso y el dominador que recibe su poder del sol y del culto a la naturaleza

6. El Salvador como el libertador orgulloso y el dominador – el Papa, recibe poder mediante la adoración en domingo y la ley natural.

7. Enfoque de adoración en lo visible

7. Enfoque en la adoración a lo visible.