Un asunto vital - 2 - Sistemas de fuente u origen de la vida

Publicado Nov 06, 2012 por Adrian Ebens En Un asunto vital Aciertos: 1,434

2. Sistemas de fuente u origen de la vida

El tema de dónde viene la vida, y cómo nos llega a nosotros, es una de las preguntas más fundamentales de la vida. Realmente define qué clase de seres somos. También define la naturaleza de nuestras relaciones y nuestros sistemas de valores, como dijimos al final del capítulo anterior. Considerando la prioridad de esta pregunta, encuentro bastante entretenida la siguiente declaración de Wikipedia, bajo el titulo “Origen de la vida” (“Origin of Life”):

“Los estudios del origen de la vida se tratan de un campo limitado de investigación a pesar de su profundo impacto sobre la biología y la comprensión humana del mundo natural. El progreso en este campo generalmente es lento y esporádico, aunque todavía atrae la atención de muchos debido a la eminencia de la pregunta en investigación. Una posible razón por la cual el avance es tan lento es de que cuesta obtener fondos para la investigación en este área, ya que es difícil prever aplicaciones comerciales prácticas para esta investigación.”[1]

Por lo tanto, pareciera que una de las principales razones por la cual todavía luchamos con esta pregunta es que necesitamos más fondos para la investigación. J Por supuesto que existen muchas teorías e ideas que se promocionan apasionadamente, declarando tener la respuesta a esta pregunta. Mi propósito en este capítulo no es tratar de contestar esta pregunta, sino pensar en los impactos que tienen los distintos sistemas de fuente u origen de vida sobre nuestra habilidad para construir tesoros familiares, fortalecer relaciones y ayudar a nuestros hijos a tener un sentido saludable de su propio valor.

a. Pensamiento cristiano occidental

El pensamiento occidental tiene fuertes influencias de filósofos griegos, tales como Platón y Aristóteles. Platón declaró: “El alma del hombre es inmortal y no puede morir”.[2] Varios líderes de la iglesia cristiana en los primeros siglos después de Cristo recibieron la influencia de esas perspectivas y las introdujeron en la iglesia. Vemos, en el Catecismo Católico más reciente, la siguiente declaración:

“III. ¿Cómo podemos probar que el alma del hombre es inmortal?

Podemos probar que el alma del hombre es inmortal porque los actos de inteligencia del hombre son espirituales; por lo tanto, su alma debe ser un ser espiritual, que no depende de la materia, y por lo tanto no está sujeta a la corrupción ni la muerte.”[3]  

Los cristianos en general aceptan la presencia del alma inmortal, sin tener una creencia fija que indique cuándo dicha alma llega a ser parte suya. Sin embargo, éste ha sido un tema de discusión a través de los siglos. El Creacionismo, por ejemplo, declara que Dios crea un alma nueva para cada persona cuando nace (Jerónimo, Calvino). El Traducianismo enseña que el alma y el cuerpo son creados por propagación (Tertuliano, Leo, Lutero). “Podría utilizar la opinión de Platón cuando declara que ‘cada alma es inmortal’”. – Tertuliano.

La iglesia se volvió tan adepta a la idea que, en 1513, el Concilio Laterano condenó a castigar como herejes a aquellos que “… declaran que el alma intelectual es mortal.”[4]

Hay un número menor de iglesias protestantes que sostienen que el hombre es mortal y que depende totalmente de Dios para la vida.[5] Esta idea coloca a la vida fuera del hombre, como algo que él sólo posee en relación con Dios.

b. Pensamiento oriental

Si vemos los conceptos orientales acerca de la vida humana, encontramos la siguiente perspectiva hindú:

Para el más grande expositor de la filosofía de los Vedas, también llamado Vedanta, el hombre es Divino.[6]

Muchas ideas orientales giran alrededor del concepto de la reencarnación y el progreso y desarrollo del alma hacia la perfección espiritual y la liberación de los placeres y búsquedas terrenales. Los seguidores de las ideas de la Nueva Era parecen combinar los pensamientos occidentales y orientales con la idea de que el hombre es divino, o parte de Dios.[7]

El concepto de que el hombre es inmortal o divino hace que la vida sea algo que está firmemente inherente al hombre. Es algo que poseemos dentro de nosotros mismos. Mientras que las ideas varían en cuanto a cómo llegamos a poseer esa vida, el tema principal es que la vida es un poder que poseemos inherentemente.

c. Pensamiento científico

La ciencia moderna ve la vida como un proceso esencialmente químico que ocurrió al azar. “Condiciones pre-bióticas plausibles resultan en la creación de ciertas pequeñas moléculas básicas (monómeros) de la vida, tal como los aminoácidos.”[8] Desde esta perspectiva, la ciencia nos ofrece la idea de que la vida es accidental y al azar, pero que es algo que poseemos químicamente, y en eso vemos que es algo que poseemos inherentemente, pero no acarrea la noción de divinidad o inmortalidad.

d. Comparación de los modelos de fuente de vida

Es interesante notar que el lugar donde se origina la vida es el lugar al cual típicamente nos referimos como “lo divino”. Al resumir los diferentes conceptos de sistemas de vida, podemos expresarlos en tres ideas básicas:

- el hombre tiene vida en sí mismo o tiene la capacidad de producirla él mismo;

- o la recibe como un paquete una sola vez de alguien que la puede producir;

- o la recibe en cada momento de parte de alguien que puede producirla.

Podemos resumir esto en el siguiente cuadro:

Modelo 1

El hombre tiene una fuente de vida inherente (la divina) que se origina de sí mismo.

EL HOMBRE ES DIVINO

Modelo 2

El hombre recibe una fuente de vida de parte de Dios (lo divino) que el hombre posee dentro de sí mismo.

EL HOMBRE ES INMORTAL

Modelo 3

El hombre recibe la vida a través de una relación con Dios (lo divino), fuera de sí mismo.

EL HOMBRE ES MORTAL

Si colocamos estos tres modelos dentro de un diagrama, podrían verse así:

2

e. El impacto de los modelos de fuente de vida sobre las relaciones y los sistemas de valores.

Con referencia a estos tres sistemas de vida, exploremos cómo los ingredientes secundarios podrían afectar la naturaleza de las relaciones y el sentido de valor, para construir un tesoro familiar de recuerdos.

i. Posibles impactos de creer de que el hombre es inherentemente divino (modelo 1)

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Veamos primero un sistema de vida en el cual se percibe que la vida se origina dentro del hombre. Notemos el siguiente diagrama:

Si percibimos que la vida es inherente al hombre, el yo naturalmente se ubicará al centro de un supuesto “sistema solar” humano. Esto sería lo más natural. Así como los planetas rodean al sol, también tenderíamos a ver a los demás como girando a nuestro alrededor, y estando principalmente para nuestro beneficio.

En este modelo percibimos que la vida o el poder es nuestra posesión inherente, por lo tanto esto es, naturalmente, el origen o fuente de nuestro valor. SOMOS valiosos a través de nuestra divinidad o inmortalidad o poder. Somos valiosos a través de la posesión del poder. Cualquier deseo de incrementar nuestro valor naturalmente se prestará a que demostremos ese poder. Un sistema tal naturalmente llevará recibir valor por medio del desempeño y los logros.

Y esto, ¿cómo impacta en las relaciones? Ya que percibiríamos que los demás individuos también poseen poder, podríamos hacer una de dos cosas: buscar a aquellos que parecen ser más poderosos (atractivos) e involucrarlos (manipularlos) en una relación, o buscar a aquellos que son más débiles que nosotros para controlarlos. Generalmente intentamos hacer ambas cosas. Tales relaciones realzan nuestro propio poder o vida. Esto sería una manera natural de intentar vivir una vida plena o de buscar felicidad. De esta manera, uno se involucra en relaciones, más que nada para realzar y extender el poder propio. Buscamos los más atractivos, los más pudientes, los de más influencia o los más útiles, y a través de una muestra de nuestro poder, los atraemos hacia nosotros mismos para poder poseer, utilizar y obtener su poder. ¿Cuántas veces hemos visto a un anciano rico casándose con una bella joven que le lleva 30 o 40 años? Los optimistas declaran que esto demuestra los alcances del amor, pero los escépticos lo definen como una forma muy cara de prostitución. Más allá de lo que pensamos, en este sistema, la belleza está en los ojos de quien la mira, y mucha gente gastará una fortuna por la belleza, así que estos ejemplos son perfectamente normales. Por otro lado, ¿cuántas veces hemos visto a un dictador controlando y forzando a otros a obedecer su voluntad y a someterse a sus demandas para así ayudar a cumplir con sus objetivos? Gran parte de la historia está manchada con tales déspotas controladores que han transformado las vidas de millones de personas en una miseria. Hay amplias evidencias de que muchas personas han aceptado la filosofía de un sistema de fuente de vida Modelo 1. La evidencia se ve a nuestro alrededor.

Otro impacto menos obvio sobre las relaciones es que, porque una persona posee su propia fuente de vida, las relaciones son opcionales. No son vitales para la supervivencia. Podemos tomarlas o dejarlas, dependiendo si nos vienen bien o no. Esto podrá traer beneficios al individuo, pero sería perjudicial a la hora de formar un sistema que cultive las relaciones familiares. El concepto del humano divino, al final, debe llevar a la autonomía, y de la autonomía al aislamiento, y del aislamiento a la soledad.

¿Cómo incluye este sistema un concepto de Dios? Si creemos que poseemos vida en nosotros mismos, entonces, en esencia, cada persona es un dios. Algunos de nosotros somos más poderosos, otros menos. Los griegos utilizaban esta idea en el panteón de dioses a los que admiraban y adoraban. Los dioses griegos son, en esencia, magnificaciones de las habilidades y talentos humanos labrados dentro de una historia que les da a los humanos algo para lo cual aspirar, y algo para imitar. Por lo tanto, estos dioses son, en realidad, la adoración de lo humano como si fuera divino.

La realidad del sistema griego de dioses en la vida diaria significaba que, si como meros mortales ellos podían obtener el apoyo y patrocinio de un dios, su poder se realzaba y magnificaba. Este poder magnificado permitía mayores demostraciones de su propio poder para lograr asegurarse más aprecio, amor o adoración de los demás, y así vivir una vida realizada y plena. Igual que en el punto anterior, este sistema ciertamente tendría sus ventajas para el individuo, pero como veremos en el próximo capítulo, tiene desventajas a la hora de formar un sistema que cultive las relaciones familiares.

ii. Posibles impactos de creer que el hombre posee inmortalidad otorgada (Modelo 2)

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Veamos el segundo sistema, donde una persona percibe que su fuente de vida inherente proviene de Dios. Notemos lo siguiente:

Este sistema forma la base de todas las religiones que sostienen la creencia de que el alma es inmortal, o que creen que la habilidad para desempeñarse y obtener logros se origina en el hombre. Este sistema sí ofrece algunos beneficios al individuo, siendo que se garantiza el patrocinio de una fuente muy poderosa. También da lugar al concepto de sentir aprecio y agradecimiento por la vida recibida, y puede proveer un sentido de responsabilidad hacia alguien mucho más poderoso que uno mismo.  

Sin embargo, hay impactos negativos importantes sobre las relaciones y los sistemas de valores que ofrece este modelo. Primero, se enfoca en el hecho de que la fuente de poder se encuentra dentro del individuo, y esto naturalmente se presta para un sistema de aprobación basado en el desempeño[9], en forma similar al Modelo 1. Al mirar la vida a través del lente de la inmortalidad, sería muy natural buscar acceso a una relación con Dios a través de su estándar designado y de ganar su aprobación al desplegar “buenas obras” o logros para obtener una vida plena. El hecho de ganarse la aprobación de Dios mediante buenas obras se revela, en parte o en forma completa, en todas las religiones del mundo.[10]

Este sistema de desempeño también puede formar la base de una competencia para ver quién sirve mejor a Dios, una clase de batalla para ver quién es más digno de la bendición de Dios. Vemos esto claramente en la lucha entre el islam y el cristianismo para demostrar cuál religión es superior. Lo vemos en los debates entre las iglesias cristianas en cuanto a quién es el verdadero defensor de la fe; el deseo obsesivo de mostrarse ortodoxo y de probar que los demás son heréticos. Este punto es una de las debilidades más grandes de las religiones que sostienen la creencia de que el hombre es inmortal con Dios a su lado. Debido a que se ve a este modelo de vida como dado por un ser más grande al cual hay que someterse, el énfasis abrumador está en el control. La mayor queja de parte de las masas en contra de la religión es el control en la religión organizada. Tales sistemas han demostrado algunos de los crímenes más violentos en contra de la humanidad, en su lucha por controlar y hacer valer lo que ellos creen ser correcto, en sus esfuerzos por controlar el favor de Dios e imponer sus leyes. Millones de personas han perdido sus vidas por la convicción de almas celosas que apuntan a agradar y defender a su dios.

Mientras que las cuestiones involucradas son más complejas de lo que recién he descrito, el punto es que si una persona cree que posee (o ha obtenido) la vida/ el poder en sí misma, entonces es sumamente difícil evitar la necesidad de obtener valor mediante los despliegues de esa vida o poder. Podemos decirnos que obtenemos nuestro valor de Dios y nuestra relación con él, pero el poder dentro nuestro determinará la naturaleza de esa relación y la calidad del valor. En resumen, la creencia de que el hombre posee una fuente de vida originada por sí mismo, donada o regalada por un benefactor externo, finalmente llevará a impactos extremadamente negativos sobre las relaciones íntimas. Las “libertades” seductoras de la autonomía llevan a los individuos al aislamiento y a mecanismos de control que entran en conflicto directo con las dependencias inherentes de la intimidad relacional.

iii. Posibles impactos de creer que el hombre es mortal (Modelo 3)

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El hecho de aceptar la creencia de que el hombre es mortal, es decir, de que nadie posee vida en sí mismo, crea la necesidad inmediata de obtener una corriente constante de vida que provenga fuera de uno mismo. La vida sólo puede obtenerse a través de una relación - una relación continua que jamás puede ser quebrantada.

 La desventaja potencial mayor de este sistema es que eres, momento a momento, completamente dependiente de otro para vivir. Sin embargo esta potencial desventaja puede, de hecho, ser una enorme ventaja si ese ser es muy amoroso, benévolo y paciente, y si la persona que recibe la vida no tiene problemas en sujetarse a ese alguien. Si tal sistema puede tener éxito, entonces el foco del recipiente de vida sería mantener una relación íntima sumisa con el dador de vida. Si una persona desarrolla una naturaleza de relaciones íntimas sumisas, esta naturaleza puede replicarse hacia otros que estén bajo su influencia y cuidado, y puede mantenerse una fuerte íntima red relacional.

El énfasis de este sistema está en la sumisión hacia la persona que está dando la vida, en mantener una intimidad con esa persona, y en sostener un alto nivel de respeto por la autoridad de dicha persona.

Resumamos y comparemos estos tres sistemas en cuanto a la vida, relaciones y valores, y cuál es el mejor sistema para construir una fuerte red familiar:

Origen o fuente de la Vida

Impacto sobre las relaciones

Impacto sobre el sistema de valores

Modelo 1

(El hombre es divino. La vida se origina por sí misma.)

 

Naturaleza: Las relaciones son opcionales.

Propósito: Las relaciones son para el beneficio de realzar el poder de uno mismo.

Dinámica: Cada relación es una oportunidad potencial, o una amenaza potencial. Usar o ser usado, manipular o ser manipulado.

Mantenimiento: Las relaciones se mantienen a la fuerza por el más fuerte, y mediante el aplacamiento por parte del más débil.

1. El valor proviene desde adentro.

2. Se basa en el despliegue del poder, logros y aprobación.

3. El poder determina la igualdad.

4. Es muy difícil admitir culpas sin disminuir el valor personal.

 

Modelo 2

(El hombre es inmortal. La vida es dada, pero poseída por uno mismo bajo la guía o el control del dador.)

 

 

Naturaleza: Las relaciones humanas son opcionales. La relación divina es muy importante.

Propósito: Las relaciones son para el beneficio de realzar el poder dado, y para agradar a uno mismo y al dador.

Dinámica: Cada relación es una oportunidad o amenaza potencial para la relación personal con lo divino. Otros podrían estar más cerca de lo divino, o agradarle más, por lo tanto se es susceptible a “usar o ser usado, manipular o ser manipulado”.

Mantenimiento: La calidad de la relación con lo divino constantemente se compara y se mide.

1. El valor proviene del dador de vida externo y desde adentro.

2. Necesidad constante de probar su valor a uno mismo, a los demás, y al dador de la vida.

3. La igualdad se determina según el poder y los logros para uno mismo y para el dador de la vida.

4. Es difícil admitir culpas sin disminuir el valor personal.

Modelo 3

(El hombre es mortal. La vida se recibe cada momento del dador.)

 

 

Naturaleza: Las relaciones son vitales.

Propósito: Las relaciones son un canal de vida y bendiciones. Dinámica: Cada relación es una oportunidad para servir a otros y recibir una bendición. Mantenimiento: La relación con la vida se mantiene al someterse a la autoridad que da la vida.

1. El valor proviene del dador de la vida.

2. El valor se basa en la aceptación con el dador de la vida.

3. La igualdad se basa en la relación del dador de la vida.

4. Es más fácil admitir culpa, ya que no hay valor en los logros personales, sino sólo satisfacción.

Cada sistema tiene sus fortalezas y debilidades, pero debe observarse que el mejor sistema para crear relaciones familiares amorosas es una creencia en la cual las relaciones son vitales. Esta creencia contiene el mayor riesgo, porque todo depende de la benevolencia del dador de la vida, pero también posee el mayor beneficio, ya que es la más enfocada hacia las relaciones, y no está sujeta a asuntos de control y manipulación, como sucede en los otros sistemas. En capítulos más adelante examinaremos por qué los modelos de sistemas de vida uno y dos son tan predominantes en nuestro mundo, pero por ahora exploraremos los beneficios relacionales del modelo tres. Empezaremos mirando lo que dice la Biblia acerca de la fuente de la vida y cómo la recibimos.




[1] www.wikipedia.comOrigin of Life [Origen de la vida]

[2] Platón, The Republic [La República], Libro X, 608-D

[3] Catequismo Católico más reciente, Apéndice 1

[4] 5to Concilio Laterano, Sesión 8, diciembre 19, 1513. http://www.dailycatholic.org/history/18ecume2.htm

[5] Los Adventistas del Séptimo Día son el grupo protestante más grande que sostiene este punto de vista. Ver www.adventist.org

[8] www.wikipedia.comOrigin of Life [Origen de la vida]

[9] Esto significaría que somos aprobados sólo cuando nos desempeñamos de acuerdo con ciertas expectativas de aquellos de quienes buscamos aprobación.

[10] Mientras que muchas iglesias tienen la intención de evitar un sistema religioso basado en obras, incluso evitando incluirlo en sus creencias básicas, los conceptos de inmortalidad seducirán a muchos a inconscientemente buscar la aprobación de Dios al seguir los estándares acordados por una iglesia. Incluso las iglesias que no profesan creer en la inmortalidad innata de una persona, pueden recibir la influencia de estos principios al asociarse continuamente con las muchas iglesias y culturas que abrazan este concepto