Descubriendo la cruz - Prólogo a la edición en español

Publicado Feb 19, 2013 por Robert J. Wieland En El precioso mensaje de 1888 Aciertos: 792

¿Disponemos de libros que nos ayuden a contemplar y apreciar el acto ma?s sublime e importante que jama?s haya sucedido en el universo? Preguntado de otro modo: ¿Tenemos escritos que nos hablen expli?citamente de la cruz? Gracias a Dios, tenemos su Palabra. La amamos, tratamos de estudiarla, profesamos creerla y vivirla, pero los resultados percibidos en nuestras vidas son demasiado a menudo causa de decepcio?n. Y no es que falle la Palabra, ¡no! Pero sucede que por desgracia, el pecado ha oscurecido nuestro intelecto de tal modo, que es necesario el auxilio de una “luz menor” que nos lleve gradualmente a la “luz mayor” (Isa. 28:9-11; Prov. 4:18).

Si?, por la gracia de Dios, disponemos de libros que cumplen la preciosa tarea de “luz menor”, aproxima?ndonos al acontecimiento crucial que permite a nuestra raza humana, que no merece ser, que siga siendo au?n, y que haya de ser por la eternidad.

Nuestras mentes, fri?as e indiferentes en tantas ocasiones, necesitan alimentarse de conceptos vitales, tales como: “...el castigo de nuestra paz fue sobre e?l, y por su llaga fuimos nosotros [la raza humana entera] curados” (Isa. 53:5). Si?, gracias a ese acto precioso, en Cristo “...vivimos, nos movemos y somos” [todos] (Hech. 17:28). En ese “somos”, Dios doto? a todo ser humano de la facultad de contemplar y apreciar su amor manifestado en la cruz. El Espi?ritu Santo ha capacitado a personas para investigar las inescrutables riquezas de su gracia, contribuyendo con su “luz menor” a que otros podamos apreciar ma?s ni?tidamente la luz mayor de las Sagradas Escrituras.

Querido amigo, tienes en tus manos un instrumento que te ayudara? a comprender el verdadero sentido de tu existencia, el propo?sito de la vida de la raza humana.

Este es uno de los libros que nos deja con ese “hambre y sed de justicia” que nos hace bienaventurados, y de la que se nos promete “ser saciados” (Mat. 5:6). Descubriendo la Cruz vuelve a poner pan fresco y tierno celestial al alcance del lector hispano parlante.

Seas o no creyente, no desperdicies la oportunidad de obtener respuesta a la gran pregunta que apremia a todo ser humano: ¿Que? sentido tiene la vida? ¿Vale la pena continuar?

Este libro te ayudara? a entender que vale la pena. Y no porque haya premio al final (aunque lo hay), sino porque tu? mismo eres el gran premio final. Dios te dio un valor equivalente al de su propio Hijo, quien por amor a ti, “se hizo pobre, siendo rico, para que nosotros con su pobreza fue?semos [ya] enriquecidos” (2 Cor. 8:9).

Descubre la cruz en la que Jesu?s, que era por la eternidad, se despojo? a si? mismo hasta el punto de dejar de ser, para que nosotros, que no deberi?amos ser, podamos disfrutar de la existencia que e?l gano? como trofeo para Dios (Isa. 53:11).

Da la bienvenida a esta “luz”. ¿Pequen?a? Quiza?, pero de una profundidad tremenda. Encuentra la satisfaccio?n comiendo y bebiendo el alimento que en el fondo todos buscamos y necesitamos, ese agua de vida que no deja en la insatisfaccio?n de la este?ril y cansada bu?squeda que este loco mundo ofrece.

Publicado por primera vez en 1967 (Pacific Press Publishing Association), ocupa cronolo?gicamente el primer lugar en la ya dilatada lista de libros escritos por el autor, y sigue ocupando hoy el primer lugar en sus preferencias personales. Es un libro escrito con el “corazo?n”, que se lee tambie?n con el corazo?n. La presente traduccio?n esta? basada en la reedicio?n efectuada por el propio autor, publicada por Glad Tidings Publishers en 1999 bajo el ti?tulo: In Search of the Cross - Learning to "Glory" In It.

Encuentra en e?l la respuesta de Dios a tus preguntas. Contempla la fascinante profundidad y la conmovedora realidad de algo que afecta de forma vital e ineludible a toda persona: la cruz de Cristo. ¡Descu?brela!

D.A.