No hay otro fundamento

Publicado Feb 17, 2012 por Adrian Ebens En El Padre y el Hijo Aciertos: 6,178

1 Corintios 3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

Mateo 16:16-18 Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.  Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, más mi Padre que está en los cielos. Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

1 Corintios 10:4 Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo.

Juan 14:6 Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.

Colosenses 2:2,3 Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.

1 Pedro 2:7,8 Ella es pues honor á vosotros que creéis: mas para los desobedientes, La piedra que los edificadores reprobaron, Esta fue hecha la cabeza del ángulo; Y Piedra de tropiezo, y roca de escándalo á aquellos que tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; para lo cual fueron también ordenados.

Un estudio cuidadoso de las Escrituras nos lleva a la conclusión de que toda verdad está centrada en la persona de Jesús.  La consecuencia lógica de este hecho es que sostener o creer en cualquier enseñanza falsa, crea un error sobre la identidad y persona de Cristo. Necesitamos subrayar este punto, así que permítame ser osado y centrar el punto:

Sostener o creer en cualquier enseñanza falsa, crea un error sobre la identidad y persona de Cristo.

“Cristo, su carácter y su obra, es el centro y la circunferencia de toda verdad. Él es la cadena a la cual están unidas las joyas de la doctrina. En él se encuentra todo el sistema de la verdad.” Carta 63, 1893, 8. NEV 18.5

Todas las doctrinas están unidas en Cristo. Una falsa doctrina que no sea detectada pondrá en movimiento un proceso que finalmente cambiará la identidad de Cristo.

El desarrollo de la fe adventista en todo el cuerpo de verdad solo pudo ocurrir basado en la correcta identificación de la persona de Cristo. Es imposible poder construir un sistema completo de verdad sobre un falso concepto de Cristo, de otro modo, Él no sería el centro y la circunferencia de toda verdad, sino un componente de muchas verdades que pueden encajar entre sí. Debemos aclarar este punto una vez mas:

Es imposible construir un sistema completo de verdad sobre un falso concepto de Cristo.

Un concepto correcto del Sábado, el estado de los muertos, el Santuario, el Juicio Investigador, la Segunda Venida, el milenio y la tierra nueva solamente pueden ser construidos sobre la correcta identificación de Cristo. Este hecho se entiende claramente por medio de la analogía de la construcción de una casa. Los cimientos tienen que ser establecidos correctamente antes de que la casa pueda ser levantada. Si la piedra angular escogida tiene las dimensiones incorrectas y los ángulos incorrectos, todo el proyecto de construcción será un desastre. Este simple hecho parece ser olvidado por la Iglesia Adventista de hoy día. Nuestra iglesia cree que se puede construir una casa sobre cimientos defectuosos y luego cambiar los cimientos como método natural de construcción.  [1]

La Biblia nos dice que Dios no es el autor de confusión y que Él hace las cosas decentemente y con orden. (1 Corintios 14:33,40)  Si el adventista trinitario está correcto entonces Dios nos ha requerido cambiar la piedra angular del fundamento establecido en el comienzo, pero no encontramos este método de construcción en las Escrituras.

El hombre sabio construyó su casa sobre la roca, pero nuestros líderes ahora quieren hacernos creer que construimos sobre una creencia muy peligrosa, que en efecto nos causará nuestra salvación. [2]

Esta pretensión es un poco fantástica y tiene que ser claramente entendida. Nuestra iglesia dice que nuestros antepasados ignorantemente establecieron una piedra angular venenosa que nos destruiría a todos y más tarde un liderazgo más sabio tendría que corregir esta terrible situación. ¿Dónde en la historia Bíblica encontramos que la segunda generación después de la muerte de un profeta avanzara en luz y conocimiento? Pero, ¿no es esto lo que reclama la iglesia hoy? ¡¿No se dice que el adventismo educacional moderno nos permite leer los escritos de la Biblia y Espíritu de Profecía de una manera que evita este error venenoso?! ¡Que maravilloso es que estos eruditos modernos puedan discernir las sugerencias cuidadosas de la Profeta para guiarnos fuera del abismo del tal llamado arrianismo! La profundidad y anchura de estos reclamos desafía la imaginación. Pero esto es lo que en realidad se nos dice que creamos.

Los Fundamentos del Adventismo

El descubrimiento de la verdadera identidad de Jesús está directamente relacionado con nuestra medida del templo de Dios. El chasco adventista y su descubrimiento del santuario están claramente delineados en Apocalipsis 10:10,11 y Apocalipsis 11:1,2:

Y tomé el librito de la mano del ángel, y lo devoré; y era dulce en mi boca como la miel; y cuando lo hube devorado, fue amargo en mi vientre.  Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices a muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes.

Apocalipsis 11:1,2 Y me fue dada una caña semejante a una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.  Y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no lo midas, porque es dado a los Gentiles; y hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.

El comer del librito se refiere al libro de Daniel y la dulzura fue el descubrimiento del final de los 2300 días de Daniel 8. La amargura vino después de la interpretación correcta de la purificación del santuario. Miller y otros interpretaron esto como la Segunda Venida. El interpretó la fecha correcta, pero mal interpretó el significado de la purificación del santuario.

Aquí es donde una percepción errónea de Cristo no le permitió a Miller penetrar al significado de la purificación del Santuario. Miller era trinitario y sus percepciones espirituales del término Hijo de Dios no le permitieron abrir la puerta al Santuario celestial. Es solo a través del entendimiento de Jesús como Hijo literal de Dios que la puerta al Lugar Santísimo se abre. Una vez más, noten cuidadosamente:

Es solo a través del entendimiento de Jesús como Hijo literal de Dios que la puerta al Lugar Santísimo se abre

Note cuidadosamente las observaciones de James White:

Nuestra posición es que un cambio tomó lugar en la posición y trabajo de nuestro literal Sumo Sacerdote en el santuario literal en el cielo, que ha de ser comparado con la llegada del novio al casamiento. Este punto de vista es una salvaguardia del espiritualismo (entender la Biblia alegóricamente). Nosotros no creemos solamente en un Jesús literal, que es el “Ministro del Santuario”, sino también creemos que el santuario es literal. Aún más, cuando Juan dice que él vio “a uno como el Hijo del hombre” en medio de los siete candelabros, es decir, en el Lugar Santo, nosotros no sabemos cómo hacer los candelabros espirituales (alegóricos), y el Hijo del hombre literal. Por consiguiente creemos que los dos son literales, y que Juan vio a Jesús mientras “ministraba” en el Lugar Santo. Juan también vio otra parte del Santuario, que él aplica al tiempo de la trompeta del séptimo ángel.

…El Lugar Santísimo que contiene el arca de los diez mandamientos, fue entonces abierto para que nuestro Gran Sumo Sacerdote entrara e hiciera expiación para la limpieza del Santuario  Si nos tomamos la libertad de que no hay un Arca literal, que contiene los diez mandamientos en el cielo, también debemos ir un paso más adelante y negar la Ciudad Santa literal, y el Hijo literal de Dios.  Ciertamente, los Adventistas no deben escoger el punto de vista espiritual, sino el que hemos presentado.  No hay término medio que se pueda tomar. The Parable, Page 16

Al leer la declaración anterior, nos sentimos forzados a detenernos y llorar de alegría.  ¡QUE REGALO Dios nos ha dado en la persona de James White y esta declaración!

Aquí está el secreto de nuestra entrada al Lugar Santísimo. Está basado en la identificación de Jesús como el Hijo literal de Dios. Léalo cuidadosamente otra vez:

Nosotros no sabemos cómo hacer los candelabros espirituales (alegóricos), y el Hijo del hombre literal. Por consiguiente creemos que los dos son literales, y que Juan vio a Jesús mientras “ministraba” en el Lugar Santo.

Nuestros pioneros midieron el templo de Dios y encontraron el CAMINO al Lugar Santísimo. Recordemos que la medida del Santuario es una medida de la persona de Cristo.

Salmos 77:13 Tu camino, O Dios, es en el santuario: ¿qué dios es grande como nuestro Dios? (trad. KJV, en inglés)

Juan 14:6 Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.

Jesús es el CAMINO a Dios. En la medida del templo después del chasco del 22 de octubre de 1844 – el adventismo encontró al Jesús verdadero y lo encontró en el cielo a través de una interpretación literal. Esta interpretación literal es la llave que se les dio a ellos a través del regalo de las reglas de interpretación de Guillermo Miller. Aunque Miller nunca entendió cabalmente el significado de sus reglas de interpretación, nuestros pioneros adventistas si las entendieron. Por esta razón necesitamos entender este asunto.

“El pasaje bíblico que más que ninguno había sido el fundamento y el pilar central de la fe adventista era la declaración: “Hasta dos mil y trescientas tardes y mañanas; entonces será purificado el Santuario.” Daniel 8:14, V.M., CS54 461.1

Todo el capítulo 24 del Conflicto de los Siglos delinea la historia de cómo el pueblo de Dios tuvo la puerta abierta para entrar al Lugar Santísimo. Esto sucedió por medio de la medición del templo y el encontrar al verdadero Hijo de Dios. Nótense cuidadosamente las palabras de la profeta concerniente a nuestros pilares...

“Después que transcurriera la fecha en 1844, buscaron la verdad como un tesoro escondido. Yo también asistía a sus reuniones. Estudiábamos y orábamos con fervor. A menudo permanecíamos congregados hasta tarde por la noche; a veces toda la noche, orando por luz y estudiando la Palabra. Vez tras vez aquellos hermanos se reunían para estudiar la Biblia, a fin de descubrir su significado y a fin de estar preparados para predicarlo con poder. Cuando en su estudio llegaban al punto de decir: ‘Nada más podemos hacer,’ el Espíritu del Señor descendía sobre mí; era arrebatada en visión y se me daba una clara explicación de los pasajes que habíamos estado estudiando, y también instrucciones acerca de cómo habíamos de trabajar y enseñar eficazmente. Así se nos daba luz que nos ayudaba a comprender las escrituras referentes a Cristo, su misión y su sacerdocio. Se me señaló con claridad una cadena de verdad que se extendía desde entonces hasta el tiempo en que entraremos en la ciudad de Dios, y yo transmitía a otros las instrucciones que el Señor me había dado.” PE XXI.1

“Quienes procuran mover los antiguos pilares, no están afirmando las cosas; no recuerdan lo que han recibido y oído. Quienes tratan de introducir teorías que mueven las columnas de nuestra fe con respecto al santuario, la personalidad de Cristo o de Dios, están trabajando como ciegos. Procuran introducir incertidumbre y dejar al pueblo de Dios sin ancla, a la deriva.” RP p. 237, párr. 4, MR p. 760 9.5

Aquí hay una declaración que en definitiva enseña que luz fue dada a los pioneros sobre Cristo, su misión y su ministerio sacerdotal. Están calificados como antiguos pilares y nótese cuidadosamente la conexión del Santuario y la personalidad de Cristo y de Dios. Esta es nuestra ancla. Pero los eruditos del Adventismo niegan esto con seguridad.  La lógica de nuestra posición actual en la iglesia es que nuestros pioneros arrastraron sus falsas creencias concernientes a Cristo y todos tenemos que sufrir con las consecuencias por más de 100 años.

¿Por qué es tan difícil entender que hay una razón por la que el adventismo es el único grupo en la tierra que recibió un concepto claro del Santuario celestial literal? La razón por la qué tenemos este conocimiento es porque hemos seguido al Hijo literal al Lugar Santísimo. Si el Hijo es literal entonces no sabemos cómo hacer al Arca espiritual (alegórica). Cristo y el Santuario se levantan y caen juntos. Si Cristo no es el Hijo literal de Dios, entonces los fundamentos de un Santuario literal en el cielo han sido aplastados. ¡Ve y mira!  ¿Ha sido minada nuestra doctrina del Santuario? ¿Hablamos ahora de faces y no de apartamentos?  ¿Habrá una negación masiva de los eventos del Juicio Investigador? ¿Temblamos de desesperación sin entender?  Estamos contentos con concluir que es la necedad de la gente causa de esta secuencia de eventos? ¡NO! Negar al Hijo literal de Dios TIENE por necesidad que destruir los fundamentos del Santuario en el cielo, que sigue con la erosión del Juicio Investigador literal, una ley literal y la literal victoria sobre el pecado. Todo tiene que levantarse y caer junto y todo está relacionado con el Hijo literal de Dios porque él es el CAMINO al Lugar Santísimo. Su misma identidad como el Hijo de Dios es la puerta a este entendimiento.

Nos ponemos del lado de James White cuando dice:

Si nos tomamos la libertad de que no hay un Arca literal, que contiene los diez mandamientos en el cielo, también debemos ir un paso más adelante y negar la Ciudad Santa literal, y el Hijo literal de Dios. Ciertamente, los adventistas no deben escoger el punto de vista espiritual, sino el que hemos presentado.  No hay término medio que se pueda tomar.

Por su propia definición, la Trinidad nos niega el derecho de creer que el Hijo de Dios es literal. Nos demanda que creamos que el Hijo de Dios es espiritual (alegórico), una aplicación, un título de trabajo pero no su verdadera identidad. ¡Por eso creemos que esta creencia le cierra la puerta a Lugar Santísimo y nos deja fuera de las fiestas de bodas! ¡Una creencia de que Jesús no es realmente el Hijo de Dios nos coloca en una posición peligrosa donde podemos ser contados como las vírgenes insensatas o aun peor!

Nuevamente, apelamos a nuestro pueblo, regresemos a la plataforma solida, regresemos a la luz del Hijo de Dios y encontraremos una puerta abierta al Lugar Santísimo. Dios estableció una firme Piedra angular en el Adventismo y proveyó una plataforma firme hacia el crecimiento del mensaje de 1888. No estoy avergonzado de esta Piedra angular. Asentaré mis pies sobre ella con gozo porque es una Piedra Preciosa, la Roca de mi salvación.

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[1] Muchas personas recurren a la experiencia del Protestantismo como saliendo de la obscuridad. Pero Dios nunca construyó una iglesia en la época del obscurantismo de la historia sobre los pilares de la Trinidad y la inmortalidad del alma. Un fundamento como solamente crearía  hijas de Babilonia y un nombre sería reclamado para vida, pero en vez de esto, sería muerte. Dios no construyó un fundamento en la edad de las tinieblas, sino una ventana para que Su pueblo escapara del yugo romano.

[2] ¿Qué perdemos si Dios es realmente una persona? En primer lugar, Cristo no podría ser nuestro Salvador. Fue el Espíritu Santo el que trajo a Cristo hasta María. Fue el Padre el que respondió las oraciones de Cristo y le dio la ayuda que necesitaba. La Trinidad es importante. Nuestra vida eterna depende de esta verdad. Adventist World Magazine - February 2010 Issue - Page 30 par. 2

Para más información de Cristo y su ministerio en el Santuario celestial ver: http://www.libros1888.com/camino.htm