El Modelo Divino - 11 - La protección de nuestro Pariente y Redentor

Publicado Oct 31, 2012 por Adrian Ebens En El Modelo divino Aciertos: 1,419

Sección 3.

Las consecuencias de rechazar al Modelo Divino


11. La protección de nuestro Pariente y Redentor

En el capítulo 1 observamos lo siguiente:

Aparte de las bendiciones directas de gozo, alegría y hermandad que fluyen a nosotros a través de este modelo divino, hay también una bendición protectora que se acumula a través del canal. En cada caso, aquel “por quién” vienen las cosas, está bajo la protección y posee la autoridad de aquel “de quién” vienen las cosas.

Vemos este principio de protección operando en el modelo divino con pasajes bíblicos como:

Deut 32:11 Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas…

Rut 2:12 Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.

La protección de los agentes del “por quién”, toma lugar a medida que honran, respetan y obedecen a la fuente del “de quién”. Vemos cómo Noemí instruyó a Rut a colocarse a los pies de Booz para luego pedirle que esparciera su capa sobre ella como símbolo de protección y provisión.

Rut 3:9 Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano.

Al acostarse a los pies de Booz, Rut demostró un espíritu de sumisión. Ella estaba invitando su protección y provisión mediante el canal de bendiciones.

Es este principio de protección lo que protegerá al pueblo de Dios durante el tiempo de angustia. Hemos visto que el Salmo 91 se puede aplicar a ese tiempo.[1] Consideremos partes de este Salmo y la protección dada al pueblo de Dios.

La tierra pronto será arrasada por la enfermedad, los desastres naturales y la violencia del hombre. Los corazones de muchas personas desfallecerán por temor a estas cosas que vienen sobre la tierra. Sólo aquellos que conocen al Dios de Israel y a su Hijo recibirán la protección del Todopoderoso.

Sal 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. (2) Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.

A medida que el pueblo de Dios se adhiere al modelo divino de sumisión a través de sus agencias delegadas, se encuentra bajo la sombra de su protección. Este es el aposento secreto de todos los que ponen su confianza en él. 

Sal 91:3 Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. (4) Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.

Vi que Satanás obraba así para enajenar, engañar y desviar a los hijos de Dios precisamente ahora en el tiempo del sellamiento. Vi a algunos que no se erguían rígidamente por la verdad presente. Las rodillas les temblaban, y sus pies resbalaban porque no estaban firmemente asentados en la verdad; y mientras estaban así temblando la cubierta del Dios Omnipotente no podía extenderse sobre ellos. Satanás probaba cada una de sus artes para sujetarlos donde estaban hasta que hubiese pasado el sellamiento, hasta que la cubierta se hubiese corrido sobre el pueblo de Dios, y ellos hubiesen quedado sin refugio que los protegiera de la ira ardiente de Dios en las siete últimas plagas. Dios ha comenzado a correr esta cubierta sobre su pueblo, y ella será extendida sobre todos los que han de tener refugio en el día de la matanza. Primero Escritos, p. 44

Recordemos cómo el pueblo judío en el tiempo de Cristo rehusó creer en el Hijo de Dios. Debido a que rehusaron aceptarlo, ellos rechazaron su protección y provisión y fueron abandonados a la merced de Roma.

Mt 23:37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

Permítanme hablar claramente para que nadie me malinterprete:

La protección y la provisión de Dios ahora y en la crisis venidera solamente serán dadas a los que reverencian a su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida. 

La cuestión de creer o no que Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios tiene que ver con el asunto de protección y provisión. Esto no es sencillamente una discusión académica o un desacuerdo teológico. Si nos colocamos bajo el estandarte de un ser que Dios no nos ha revelado explícitamente en las Escrituras, nos estamos colocado fuera de la protección y la provisión de Dios. El rechazo del Hijo de Dios es una invitación al maligno para que confunda nuestros pensamientos, distorsione nuestras mentes, invada nuestros hogares, nos induzca a un sinnúmero de tentaciones, y al final, terminar con nuestras vidas. El rechazo del Hijo de Dios ha invitado a Roma a invadirnos y a controlar muchas de nuestras actividades en la iglesia.

Nuestro Señor Jesucristo, el hombre fuerte de la casa del adventismo, ha sido encadenado por Satanás a través de la enseñanza de la trinidad dentro de nuestra iglesia. Él ha entrado en la casa y está arruinando a sus miembros.

Mt 12:29 Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

En este versículo Jesús habla del principio de protección y provisión. En este caso la situación se invierte de tal manera que Satanás es el hombre fuerte y es él quien necesita ser atado para liberar a los que están bajo su control.

Con la publicación de la declaración fundamental de 1980 en relación a Dios, la iglesia adventista se retiró de la protección y la provisión directa del Dios de Israel. Desde entonces la iglesia ha sido sacudida por muchos eventos. Un hecho que sobresale claramente en mi mente como australiano, es la noche que escuché que Lindy Chamberlain fue declarada culpable de asesinar a su pequeña bebé, y se rechazó su declaración de que un dingo se había llevado a la niña. Como un joven de 14 años, miré al cielo y pregunté, “¿Dónde estás, Dios? ¿Por qué permites que esto suceda?” ¿Existe alguna relación entre el rechazo del Hijo de Dios y su capacidad de proteger a su pueblo?

También fue alrededor de ese tiempo cuando una enorme cantidad de ministros rechazaron el ministerio del lugar Santísimo de nuestro Señor Jesucristo. Este desastre se había venido forjando una década antes de 1980, mientras la iglesia avanzaba hacia la instalación de un Dios trinitario sobre el trono del adventismo. No obstante este desastre no cayó sobre nosotros hasta que nuestra iglesia confesó abiertamente a este Dios falso. ¿Y qué acerca de las extrañas transacciones financieras, al igual que el ataque abierto contra Elena de White? ¿Hay alguna conexión entre estos hechos? ¿Podemos ver que nuestra iglesia fue despojada de una capa de protección cuando oficialmente aceptó la doctrina de la trinidad en 1980?

Poco después de 1980, ciertas puertas se abrieron para el evangelismo mediante varios medios de comunicación. ¿Tenemos la seguridad de que los milagros que comenzaron a ocurrir en ese tiempo procedían de una fuente celestial? ¿Es posible que se le permitiese a Satanás hacer milagros para los adventistas y así convencerlos que Dios continuaba guiándoles, cuando era el mismo Satanás quién era ahora el nuevo líder? ¿Han sido engañados los mismos escogidos a través de esos milagros que han colocado a “programas adventistas” en millones de hogares alrededor del mundo? ¿Cuál es la razón por la cual, cuando se donan grandes cantidades de dinero para proyectos, pocos se preguntan si Satanás invertiría en programas adventistas una vez que abandonaron la protección del Dios de Israel? Se nos ha advertido:

Algunos declaran que no creen en la obra que el Señor me ha encomendado porque, según dicen: “La Sra. E. G. de White no realiza milagros”. Pero aquellos que esperan que ocurran milagros como una señal de dirección divina están en grave peligro de ser engañados. En la Palabra se declara que el enemigo obrará mediante sus agentes que se han apartado de la fe y que aparentemente realizarán milagros, aun hasta el punto de hacer descender fuego del cielo ante la vista de los hombres. Mediante “milagros mentirosos” Satanás engañará; si es posible, hasta a los mismos escogidos. Mensajes Selectos, tomo 2, p. 61.

¿Podría ser que algunos de estos milagros estén relacionados con dinero y “acontecimientos providenciales”? ¿Podría ser que se le esté permitiendo a Satanás hacer estas cosas por habernos apartado de la fe al introducir las 27 Doctrinas Fundamentales?

Al recordar la experiencia de Israel, la cual estamos repitiendo, creo que en hay en ella muchas lecciones para nosotros:

Núm 21:5-6 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. (6) Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.

Si a pesar de todos estos notables indicios de su amor el pueblo continuaba quejándose, el Señor iba a retirarle su protección hasta cuando llegara a apreciar su misericordioso cuidado y se volviera hacia él, arrepentido y humillado. Porque había estado escudado por el poder divino, Israel no se había dado cuenta de los innumerables peligros que lo habían rodeado continuamente. En su ingratitude incredulidad había declarado que deseaba la muerte, y ahora el Señor permitió que la muerte le sobreviniera. Las serpientes venenosas que pululaban en el desierto eran llamadas serpientes ardientes a causa de los terribles efectos de su mordedura, pues producía una inflamación violenta y la muerte al poco tiempo. Cuando la mano protectora de Dios se apartó de Israel, muchísimas personas fueron atacadas por estos reptiles venenosos. Patriarcas y profetas, p. 404.

Nuestro Dios le ha dado al adventismo muchos indicios de su amor y gracia. Él nos ha protegido de muchos de los ataques del enemigo. Pero nuestro pueblo comenzó a desear ser como las demás iglesias protestantes; muchos querían ser educados como la gente del mundo; buscamos ser acreditados por los estandartes del mundo; nos cansamos de las enseñanzas de Cristo en 1888, que él era verdaderamente el Hijo de Dios y el Hijo del hombre que tomó nuestra naturaleza. Muchos en nuestro pueblo despreciaron el mensaje de salud y el estándar que se nos dio como pueblo, y así cuando nuestra iglesia se inclinó ante el Dios de la trinidad en 1980, el adventismo abandonó la protección del Dios de Israel.

Amigos, yo estoy convencido que son solamente las súplicas de Jesús ante su Padre lo que ha prevenido a muchos en nuestro pueblo ser arrasados por Satanás. Nuestro Salvador sabe que muchos de nosotros en confusión, nos inclinamos sin saber ante Baal. ¿Cuántos de nosotros podríamos haber perdido nuestras vidas en los últimos 30 años? ¿Cuánto agradecimiento y gratitud le debemos a nuestro Padre por su longanimidad y paciencia para con nuestra insensatez?

Núm 21:7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.

Querido Padre, hago una pausa para agradecerte tu misericordia, tu dulce misericordia, por no permitir que seamos destrozados por las serpientes que han venido a nuestro campamento. Sé que muchos han sido mordidos y están heridos; muchos han visto a sus hijos, familia y amigos sucumbir al veneno del maligno y darle la espalda al Hijo de Dios crucificado. Oh Padre, por favor perdónanos, ayúdanos, y sánanos. Vuelve nuestros corazones hacia ti y ayúdanos a ver claramente el camino por donde debemos andar. Te suplicamos estas cosas en el nombre de Jesús.

Amigos, durante años me pregunté por qué algunos de nuestros líderes estaban permitiendo tantas cosas malas en la iglesia, sin hacer nada al respecto. ¿Podemos ver que al aceptar la trinidad Dios ha retenido su capacidad para guiar las mentes de nuestros pastores? ¿Podemos ver que nuestros líderes han sido expuestos a doctrinas de demonios, y que han perdido su habilidad para discernir cuando Satanás se introduce sigilosamente en nuestro medio? ¿Podemos ver que Satanás tiene un poder más grande para engañar a nuestros líderes debido a la trinidad, y mientras los engaña, se vuelve a los que están bajo el cuidado de esos líderes y les muestra lo que él está haciendo, para que se levanten furiosos contra los líderes? Necesitamos orar por nuestros líderes para que recapaciten y contemplen al Hijo de Dios levantado en la cruz, para que sean sanados de su ceguera. Confieso que estuve ciego por mucho tiempo. Me avergüenza decir que creía en la trinidad; estaba leyendo mucho de la Biblia y del Espíritu de profecía pero no podía ver que estaba adorando a Baal.

Traté con tanto esfuerzo de vencer mis deseos juveniles por el deporte y el apetito. Intenté mantener mi mente pura, pero sin la protección del Hijo de Dios dentro del contexto del modelo divino, Satanás sólo continuaba atacándome y su poder sobre mí era grande; me sumergía en olas de desesperación y sentía que nunca iba a ser salvo.

Es debido a estas cuestiones que muchos pastores adventistas han salido del lugar Santísimo, y han abandonado la creencia de que el pueblo de Dios se mantendrá firme sin un Intercesor durante el tiempo del fin. Ellos comienzan a predicar: “pecaremos hasta que venga Cristo”, y toda la gente que está gimiendo bajo los estándares adventistas sienten que están siendo liberados del legalismo, cuando todo lo que han hecho es retroceder hacia el lugar Santo donde Satanás les puede dar su aliento, y donde él pretende ministrar como si fuera Cristo.

Confieso que el regresar a la creencia de que Jesús es el Hijo de Dios, fue un golpe duro para nuestra familia. El hecho de que yo había doblado la rodilla ante Baal como un ministro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, le permitió a Satanás atacar a mi familia durante un período de tiempo. Esto le puede suceder también a otras personas, pero nuestro Padre sólo permite estas cosas para el desarrollo de nuestro carácter; para que así aprendamos a confiar en él, y para que nos demos cuenta que cada día que tenemos paz es solamente por la misericordia de Dios. Cada día que puedo escribir, yo sé que tengo la protección de nuestro Padre. Deseo agradecerles a muchos de ustedes, los lectores que sé están orando por mí. No subestimo estas cosas, y elevo mi corazón en alabanza y agradecimiento a nuestro Padre por su misericordia y protección por medio de Jesús –el Hijo del Dios viviente.

Necesito hacer otra pausa y pensar en nuestro poderoso Salvador, Miguel, el Capitán del ejército de Jehová. Oh, Señor Jesús, me rindo a tus pies, y te suplico que arrojes tu manto sobre mi desnudez y me coloques bajo tu cuidado y protección. Sé que he pecado contra el cielo y la tierra y ya no soy digno de ser llamado por tu nombre, pero descanso en la seguridad de tu Palabra.

1 Jn 1:9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Jn 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Amado Padre, por favor envía el Espíritu de tu Hijo para que nos proteja a nosotros y a nuestras familias. Por favor protege a nuestros líderes que están confundidos y cegados a la verdad de tu Hijo. Por favor envía a tus ángeles para que les ayuden. Bendíceles y muéstrales las cosas que nos estás mostrando a nosotros. No somos mejores que ellos; hemos pecado y adorado a Baal y somos dignos de la muerte, al igual que ellos. Cuánto te ruego que hables a mis colegas pastores. Señor Jesús, yo siento tu amor por ellos en mi corazón, y te agradezco por compartirlo conmigo. Por favor, Padre, abre los ojos de nuestros líderes, te pedimos que los animes a que nos permitan adorar a tu Hijo en la iglesia que estableciste. Por favor erige de nuevo el estándar para que podamos contemplar al Hijo del hombre que fue quebrantado por nosotros, quien no solamente durmió en la tumba, sino que verdaderamente murió en el Calvario. Oh Padre, perdónanos por degradar el sacrificio expiatorio de tu Hijo, y por alejarnos de ti. Oramos así como lo hizo Daniel:

Dan 9:8-18[2] Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. (9) De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado, (10) y no obedecimos la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes que él puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas. (11) Todo Israel transpasó tu ley apartándose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caído sobre nosotros la maldicion y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, sirvo de Dios; porque contra él pecamos. (12) Y él ha cumplido la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalén. (13) Conforme está escrito en la ley de Moisés, todo este mal vino sobre nosotros; y no hemos implorado el favor de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad. (14) Por tanto, Jehová veló sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos su voz. (15) Ahora pues, Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste renombre cual lo tienes hoy; hemos pecado, hemos hecho impíamente. (16) Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro. (17) Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor. (18) Inclina, Oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestra justicia, sino en tus muchas misericordias.

Amigos, es mi oración que ustedes se unan a la oración de Daniel a sabiendas que nuestros líderes han sido cegados debido a la pérdida de la protección del cielo. Dios ha permitido que una maldición caiga sobre nuestros líderes para que los “hombres de renombre”, los “hombres valientes de la antigüedad” como nuestros pioneros, hayan sido quitados.[3] Oremos para que los líderes que aun no han decidido luchar contra la verdad acerca del Hijo de Dios regresen a él y encuentren protección.

Oremos para que el espíritu de Rut regrese a nuestros líderes, para que se postren ante los pies de nuestro Pariente Redentor y le ruegen que coloque su manto protector sobre la desnudez de los adventistas del séptimo día.

 



[1] Así destruirá Dios a los impíos de la tierra. Pero los justos serán protegidos en medio de estas conmociones, como lo fue Noé en el arca. Dios será su refugio y tendrán confianza bajo sus alas protectoras. El salmista dice: “Porque tú has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal”. “Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón”. La promesa de Dios es: “Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre”. Salmos 91:9, 10, 14; 27:5. Patriarcas y profetas, p. 101.

[2]Los comentarios entre corchetes son míos

[3] Ver Isaías 3:1-2. Ver también mi sermón “The downward path” [La senda descendente], en inglés. Vimeo.com/15830874