¡Que alturas!

Publicado Feb 27, 2016 por Ellen White En Ellen White Aciertos: 321

En su carta a los Colosenses, San Pablo enumera las abundantes bendiciones concedidas a los hijos de Dios. “No cesamos—dice—de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo”. Colosenses 1:9-11. {CS 468.2}

Escribe además respecto a su deseo de que los hermanos de Éfeso logren comprender la grandeza de los privilegios del cristiano. Les expone en el lenguaje más claro el maravilloso conocimiento y poder que pueden poseer como hijos e hijas del Altísimo. De ellos estaba el que fueran “fortalecidos con poder, por medio de su Espíritu, en el hombre interior”, y “arraigados y cimentados en amor”, para poder “comprender, con todos los santos, cuál sea la anchura, y la longitud, y la altura y la profundidad y conocer el amor de Cristo, que sobrepuja a todo conocimiento”. Pero la oración del apóstol alcanza al apogeo del privilegio cuando ruega que sean “llenos de ello, hasta la medida de toda la plenitud de Dios”. Efesios 3:16-19 (VM).  {CS 468.3}

Así se ponen de manifiesto las alturas de la perfección que podemos alcanzar por la fe en las promesas de nuestro Padre celestial, cuando cumplimos con lo que él requiere de nosotros. Por los méritos de Cristo tenemos acceso al trono del poder infinito. “El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32. El Padre dio a su Hijo su Espíritu sin medida, y nosotros podemos participar también de su plenitud. Jesús dice: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que lo pidieren de él?” Lucas 11:13. “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”. “Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. Juan 14:14; 16:24. {CS 469.1}

CS, Conflicto de los siglos 468, 469