Mi Amado - Preludio

Publicado Dic 05, 2013 por Adrian Ebens En Mi Amado Aciertos: 839

Oigo sus pasos, mi pulso se acelera ante la expectativa.

 Oigo su voz como estruendo de muchas aguas. Es como un dulce bálsamo para mi alma. Mi Amado está llamando. ¿Podría ser yo aquél a quién él llama? ¿Cómo podría una esperanza tan preciosa anidar en mi pecho? ¿De dónde nace esta idea? ¿Por qué he de ser digno de ser notado por este poderoso príncipe, el Amado Hijo del Padre?

 ¿Me atrevo a tener esperanza? ¿No revelará la locura de mi mente? ¿No se reirán de mi con desprecio por mis sueños infantiles? Este es el Príncipe poderoso y valiente, la fuerza y el orgullo de su majestuoso Padre. ¿Será posible que él me llame a mí?

 ¡Escucha! ¿Has oído en la quietud del silencio? ¡Él llama de nuevo! Su voz, dulcísima, penetra el aire frío de la noche, en busca de su amado. ¡Oh corazón mío, no des lugar a las dudas! ¡No te expongas a las flechas de los escarnecedores! Él me llama; sí, es a mí a quien llama ¡Escucho mi nombre! ¡Ciertamente que me está llamando a mí!

 ¡Oh mi Amado, estoy aquí! Cada fibra de mi ser se emociona por ti. Todo lo que soy es tuyo. La fe levanta el vuelo y se eleva valerosa sobre las montañas majestuosas cubiertas de rosas y los valles perfumados con lirios.

 ¡Yo lo veo! Desde mi punto de vista en el sicómoro, ¿no puedes verlo? ¡Mi amado viene; el Deseado de todas las gentes viene! Oh querido Anciano de Días, dame fortaleza; mi corazón desfallece de gozo, estoy desbordante de alegría. Apresuro mi petición a ti de la mano de mi Amado.

 Oh hijas de Jerusalén, regocíjense conmigo, porque veo en él un encanto tan incomparable. ¡Oh, cuánto le amo! Este majestuoso Príncipe perfumado con mirra e incienso, emerge de la niebla. Vuelvo la cabeza para verle, forzando la vista para ver si realmente me está buscando a mí.

 Entonces me despierto. ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? ¿Fue todo un sueño? ¿Me he engañado con esperanzas infantiles? ¡Sin duda él me está buscando! Estoy seguro de ello. ¡Ánimo mi querido corazón! Confía, oh sí, confía en que él te está buscando a ti.